Uno de los métodos de cocción que existen desde hace mucho tiempo es el de cocinar a la sal. Este tipo de cocción es muy sano, conserva todos los nutrientes del ingrediente que se cocina y aunque no lo parezca, cocinar a la sal no proporciona un plato muy salado. Lo que se cocina con este método absorberá la cantidad justa y necesaria de este condimento.
También este método de cocción es muy favorable para todo tipos de dietas ya que no se necesita ningún tipo de grasa, los alimentos se cocinan en su propio jugo y como resultado obtenemos un plato muy jugoso, sabroso y ligero.
Las piezas que se desean cocinar con este método deben estar lo más enteras posibles. En el caso de los pescados podemos vaciarlos pero procurando no abrirlos completamente y no es necesario descamarlos, pues una vez el pescado está cocido, romperemos la costra de sal y se retirará la piel completa. Para la cocción utilizamos sal gruesa que podemos aromatizar con hierbas y especias, también podemos darle un toque algo más especial si añadimos sal ahumada, sal de mojo rojo y verde, etc.
La temperatura del horno debe estar entre 180º y 220º C. y la cantidad orientativa de sal necesaria suele ser de dos kilos por cada kilo de pescado. En cuanto al tiempo de cocción variará según el tamaño, pero podemos calcular 20 minutos para un kilo de pescado.
Al ponerle la sal, la podemos poner sola o mezclarla con agua, también valdría mezclarla con una clara de huevo ligeramente batida, así conseguiremos una costra de sal más dura.
La bandeja que vallamos a utilizar para cocinar el pescado debe ser ligeramente mayor a la pieza que vamos a cocinar.
Después de esta introducción sobre esta forma de cocción vamos con la receta y como preparé esta exquisita lubina que acompañada con la salsa de azafrán aún la hacía más sabrosa.