En repostería existen varias tipos de masa, cada una en función del tipo de postre o dulce que vayamos a elaborar. Podemos hablar de la masas batidas o esponjadas, que se utilizan para la elaboración de bizcochos ligeros, soletillas, bizcochos pesados, sableux; masas hojaldradas son las que empleamos para el hojaldre común; masas de levadura, bollería hojaldrada que utilizamos para los croissant, napolitanas, caracolas y por último las masas escaldadas para elaborar pasta choux, por ejemplo los profiteroles.
En esta ocasión hablamos de las masas de levadura o masas fermentadas. Estas masas son aquellas en las que se emplea levadura y necesitan un proceso de fermentación antes de su cocción. Es una masa que se caracteriza por tener una gran elasticidad y una textura esponjosa, pueden ser fritas o horneadas.
Podemos elaborar con esta masa diferentes dulces, muy conocidos, como donuts, berlinas, pachangas, etc.
Hoy preparamos donuts y vamos a dar una breve introducción de su procedencia la cual se remonta a ciento de años, considerándose que el donut es invención de los holandeses en el siglo XVI. El donut es conocido por otros nombres como donas, rosquillas o berlinas. En la actualidad existen muchos sabores y colores.
Hay una extensa introducción acerca de este bollo, su procedencia y evolución, incluso algo muy curioso que nos revela de porqué el donut lleva un agujero.
He probado varias recetas de donuts en casa, me quedo con esta que para mí se acerca bastante a los originales, espero que les gusten.