Entre las elaboraciones base encontramos los fondos blancos. Todos los fondos blancos se caracterizan porque los elementos que los componen se añaden directamente, en crudo, al liquido de la cocción.
El caldo corto, como su nombre indica, es un caldo muy simple o sencillo. De hecho no es más que un fondo que se prepara con cierta improvisación para enriquecer la cocción de algunos productos que solo necesitan algo más que agua.