Hace unos días me regalaron unos plátanos que aún estaban algo verdosos, pero con los calores que en estos días tenemos en todo el país, la fruta empezó a madurarse bastante de prisa. Tenía que gastarlos antes de que no tuviera remedio, podría hacer batidos, mermeladas, pero opté por un flan. Nunca los había probado en un postre así y quería saber cual era el resultado.
No estaba segura que el flan cuajara, pero quería atreverme con ello. No le puse leche, sino un preparado de almendra y empleé nata vegetal, tampoco empleé mucha cantidad de huevo. Pero lo mejor es que se cocina en muy poco tiempo y el resultado es un flan de textura cremosa, con un intenso sabor a plátano, una forma diferente de comer esta fruta que contiene muchas propiedades, rica en potasio y minerales.