El ajo negro es el ajo común sometido a un proceso de maduración que le confiere este color, la textura y sabor que lo caracteriza. Durante el proceso el ajo común es sometido a unas condiciones de temperatura, humedad y tiempo necesarias hasta alcanzar la maduración. En cuanto a su sabor resulta más suave y menos intenso que el ajo común, es más fácil de digerir.
Introduciendo el ajo negro en la crema, hace que cambie el color del plato y distorsiona el sabor característico de la coliflor, acompañado con unos tomates confitados, obtendremos un plato muy apetecible, aptos para grandes y pequeños.

