Un mismo producto lo podemos cocinar con diferentes técnica. Podemos emplear, el papillote, a la plancha, confitado, etc. Podéis ver diferentes recetas utilizando estas técnicas con otros pescados como por ejemplo:
Bacalao confitado,
Pámpano al papillote con azafrán,
lubina en papillote.
El confitado es una técnica culinara que consiste en introducir el género en un tipo de grasa, bien sea mantequilla clarificada, aceite de oliva, manteca de cerdo, etc. y cocinarlo a baja temperatura (entre 60 y 90º) hasta que esté cocinado. Estos tiempos varían según el tipo de género que se vaya a confitar. Podemos confitar tanto carnes, como verduras y pescados, entre los que destacamos el salmón, atún y bacalao.
Con este método, lo que se consigue, es que las grasas de fundan en el medio de la cocción y los jugos que no son liposolubles se queden dentro del alimento, dejándolo jugoso y tierno. Para conseguir este objetivo hay que cumplir unos pasos como son: eliminar grasas innecesarias del producto, aromatizar las grasas con hierbas aromáticas (tomillo, laurel, clavos, ajos, romero, etc.), debemos controlar la temperatura en todo momento para que nunca la grasa hierva, siendo este último punto uno de los más importantes.
Para poner en práctica esta técnica vamos a hacer un salmón confitado en mantequilla, el que potenciaremos con tomillo fresco.