Este bizcocho lo podríamos considerar un postre de aprovechamiento. Muchas veces utilizamos la yema de huevo y luego no sabemos que hacer con las claras, siempre se nos ocurre hacer los típicos merengues, pero ya no tenemos escusa, si tenemos claras podemos emplearlas en un rico bizcocho, esponjoso, tierno, ligero y muy suave, con un gran aporte proteico.
Para este bizcocho he utilizado un molde pequeño, tipo plum-cake de 20cm. de aluminio, porque al subir se agarrará mejor. Es un bizcocho que no crece demasiado, pero suficiente para 2 o 3 personas. Además no lleva ningún tipo de grasas, por lo que obtenemos un bizcocho muy ligero. Las fotos hablan por sí solas, aquí podéis ver la esponjosidad interior.